Antropometría y ergonomía: claves para diseñar puestos de trabajo más seguros
Diseñar para las personas, no para un usuario promedio
Conocer las dimensiones corporales de las personas es fundamental para adaptar los puestos de trabajo y prevenir riesgos ergonómicos. Desde Federación Patronal ART, promovemos el abordaje de estas temáticas a través del Ciclo Aprender, una propuesta de charlas destinada a productores asesores de seguros y asegurados. El próximo 5 de noviembre, la Lic. Cecilia Aringoli será la expositora invitada y brindará la charla “Medir para prevenir: antropometría y diseño de puestos de trabajo”, en la que profundizaremos en estos conceptos y su aplicación en los entornos laborales.
La altura de una mesa, la ubicación de una pantalla, el alcance de una herramienta o el espacio disponible para moverse son factores que influyen en la forma en que las personas realizan sus tareas. Cuando estos elementos no se ajustan a sus características, pueden generar posturas forzadas, fatiga y exigencias físicas innecesarias.
En este contexto, la antropometría, disciplina que estudia las dimensiones y proporciones del cuerpo humano, nos aporta información clave para comprender cómo adaptar los entornos laborales a las personas que los utilizan.
Diseñar para las personas, no para un usuario promedio
“Todo puesto de trabajo construye, de manera explícita o no, un cuerpo para habitarlo”, explica Cecilia Aringoli. Cada decisión de diseño define las condiciones en las que las personas interactúan con herramientas, equipos y espacios durante su jornada laboral.
Por eso, conocer las características de la población trabajadora nos permite reconocer la diversidad corporal y evitar diseños basados en un supuesto usuario promedio que no representa a todas las personas.
Cuando estas diferencias no se consideran, pueden aparecer desajustes que afectan la postura, la comodidad y el desempeño, además de generar barreras para quienes utilizan esos puestos. Como señala la especialista, “el diseño, en ese sentido, puede incluir o excluir”.
¿Cómo incorporar criterios antropométricos en las empresas?
Para Aringoli, un primer paso es conocer a la propia población trabajadora mediante mediciones reales o tablas antropométricas representativas. Esta información permite definir dimensiones y alcances adecuados para diferentes personas.
También resulta importante incorporar elementos regulables, como sillas, superficies de trabajo y soportes para pantallas, y asegurarnos de que quienes los utilizan sepan cómo ajustarlos correctamente.
Otro aspecto central es la participación de los trabajadores. Observar la actividad cotidiana, escuchar sus experiencias y probar posibles soluciones antes de implementarlas nos ayuda a identificar problemas que no siempre resultan evidentes al evaluar únicamente el mobiliario.
De la medición a la prevención
Los desajustes entre el cuerpo y el puesto de trabajo pueden contribuir a la aparición de posturas forzadas, cargas estáticas y movimientos repetitivos, factores asociados a distintos trastornos musculoesqueléticos.
Por eso, desde una mirada ergonómica, es necesario considerar no solo las dimensiones del puesto, sino también la actividad que se realiza, la duración de la exposición, las pausas, los movimientos y la organización del trabajo.
Las molestias que manifiestan los trabajadores y las adaptaciones improvisadas que realizan para trabajar con mayor comodidad también son señales valiosas para detectar oportunidades de mejora.
Combinar mediciones, observación y escucha permite comprender mejor cómo las personas interactúan con su entorno e identificar ajustes que contribuyan a mejorar las condiciones de trabajo.
Desde Federación Patronal ART, promovemos el conocimiento técnico como una herramienta para fortalecer la prevención y acompañar a las organizaciones en la mejora de sus entornos laborales.
Prevenir también es diseñar y adaptar los puestos de trabajo teniendo en cuenta a las personas que los utilizan cada día.
Conocé más sobre estos temas y participá de la próxima charla del Ciclo Aprender.