
Allí, en el centro del despacho, el Cr. Aquilino Madariaga enfoca sus ojos en el pasado y los recuerdos dominan sus palabras. "Llevo mucho tiempo en la empresa. Algunas imágenes se disuelven por el paso de los años, pero siempre vuelven a la memoria". Lo dice emocionado y se entiende esa sensación. Es el emblema de Federación Patronal. El símbolo viviente de la compañía de seguros. Claro, ingresó en 1949, con apenas 17 años. En el año 1968 ascendió a Gerente y desde el año 2000 es el Presidente de una de las aseguradoras líderes del país. Casi 62 años en la Compañía y más de 40 años en los que fue una pieza clave en el crecimiento de Federación Patronal. Aquella pequeña cooperativa que dio el salto y en 2000 se convirtió en sociedad anónima, siempre bajo los principios cooperativos. Y ahora, celebra su 90° aniversario.
-¿En qué año se fundó Federación Patronal y de qué manera empezó a funcionar?
-Federación Patronal comenzó a operar en 1921 y el 6 de septiembre de 1923 obtuvo del Poder Ejecutivo de la Provincia la autorización como entidad cooperativa para operar en seguros. Y así, el crecimiento fue bastante vertiginoso por el precio que cobraba y la aceptación que tuvo en La Plata. Al principio, emitía pólizas, cuyos modelos, coberturas y alcances dependían de las pólizas modelos que daban las compañías existentes en esa época, sobre todo inglesas, pioneras del seguro en el mundo. Federación Patronal operaba, en ese entonces, en el mismo lugar dónde ahora está la sede social de la casa matriz de la compañía, aquí en La Plata.
-¿Y qué razones llevaron a fundar la cooperativa?, ¿Cuál era el contexto de ese momento?
-La principal actividad que había en La Plata, allá por 1921, era la construcción. En aquella época, estaba la Caja Nacional de Ahorro Postal, que hacía préstamos a los empleados y los ciudadanos platenses construían sus casas, precisamente, con esos préstamos. El presupuesto para construir sus casas era aceptado. Pero el precio del seguro, muy amplio y costoso, los obligaba muchas veces a renunciar al sueño de la casa propia. Hay que tener en cuenta que, por esos años, estaba vigente la ley 9688 de accidente del trabajo. Y los empresarios se amparaban en eso. Al ver que se frustraban las operaciones, un grupo de empresarios de la construcción, pintores, herreros y carpinteros decidió fundar la cooperativa. "Vamos a autoasegurarnos", dijeron. Y esa fue la forma en que se constituyó Federación Patronal. La idea fue prestar servicios y hacer seguros a un justo precio, sin buscar lucros de ninguna naturaleza. Esa es la filosofía que rige en la actualidad.
-¿Quiénes fueron los fundadores?, ¿Tiene recuerdos de ellos?
-Sí, tengo recuerdo de los socios fundadores, porque tuve la suerte de hablar con ellos. Por ejemplo, Juan Soncini, Humberto Cardelli, Hugo Zampa, Pedro Osacar, Luis Tiberti, Francisco Artola y otros, que también instalafueron consejeros durante mucho tiempo. No digo que haya conocido a todas las personas que trabajaron desde 1921 hasta 1949, cuando ingresé a la cooperativa, pero sí traté a un 80% de ellas. Aquí hay una tradición de respetar los orígenes y, actualmente, como sociedad anónima, algunos hijos y nietos de los fundadores forman parte del directorio.
-Por aquellos años, ¿dónde estaba ubicada Federación Patronal?
-La cooperativa, como dije anteriormente, empezó a operar donde ahora está la sede social de su casa matriz. En ese lugar, allá por 1921, estaba la Cámara de Comercio e Industria de La Plata, y nuestros socios fundadores pidieron una sala para funcionar allí. Hasta que, en 1927, se instalaron en un edificio de varios pisos en calle 50, esquina 13, frente a Plaza Moreno. Siempre operando pura y exclusivamente en accidentes de trabajo. Y finalmente, en 1948, la cooperativa compró el lote del terreno donde estaba la Cámara de Comercio e Industria de La Plata. La construcción comenzó en 1949 y nos trasladamos a principios de 1954. La denominación de la cooperativa era Federación Patronal de accidentes de trabajo y otros riesgos.
A la hora de elegir un edificio emblemático
de Federación Patronal, Aquilino Madariaga
no duda. Entrega una respuesta rápida. "El
más representativo es su Casa Matriz en La
Plata", destaca el presidente de la compañía
aseguradora. Y luego, describe la
característica en común que tienen
las sedes de la empresa.
"Tenemos un sello distintivo: la
marquesina y el frente. Hay una
filosofía parecida en todos los
edificios. Buscamos que no
sean muy distintos unos de los
otros", agrega.
-¿A qué se debía ese nombre?
-Federación Patronal, porque era de patrones; accidentes de trabajo, porque operaba en ese rubro; y riesgos, porque el artículo 17 de la sabia ley 9688 establecía la opción del obrero en no atenderse por los beneficios de la ley y sí pedir la reparación integral y exigir el pago por la vía del Código Civil. En aquella época, los juicios no se conocían, por lo que ese era un adicional que daba la cooperativa. Aquel asegurado que quería tomarlo, debía pagar un diferencial.
-Y cuando comenzó el crecimiento de la cooperativa, ¿dónde se inauguró la primera agencia?
-Fue en Avellaneda, en 1933, a instancias de un productor que cedió la planta baja de su casa, en Lavalle 77. Pasaron casi 80 años y la agencia sigue funcionando en esa dirección. En ese entonces, Avellaneda tenía un polo industrial muy grande. Había frigoríficos, aserraderos, fábricas de todo tipo y la producción era enorme. Siempre fue nuestra agencia de mayor producción.
-En los inicios de Federación Patronal, ¿cuáles eran los ramos que comercializaban?
-Desde los comienzos y hasta principios de los 40 operaba sólo accidentes de trabajo. A mediados de esa década, se habilitó automotores. Y después, en 1957, se sumó incendio. Operamos en esos ramos hasta 1968, cuando pedimos la habilitación de accidentes personales. Ese año, el fallecimiento del gerente, y uno de los hacedores de la cooperativa, provocó un impacto en nuestra actividad aseguradora. De inmediato, me designaron en la gerencia y, a partir de 1970, habilité todos los ramos que estaban en el mercado. Actualmente, nuestro ramo más vendido, y que está en el segundo lugar del mercado argentino, es automotores. Tiene una producción de más del 60%.
-¿Y en qué momento Federación Patronal, como cooperativa, decidió extenderse por el Interior?
-En 1970, consideré que debíamos abrir más agencias por el Gran Buenos Aires. Así fue que nos instalamos en Quilmes, Morón, Olivos, San Martín y C.A.B.A., entre otros lugares. Cuando asumió Alfonsín, en 1983, creíamos que el sur de la Provincia iba a ser un gran polo petroquímico y, consecuentemente, un gran desarrollo. Por eso, abrimos una oficina en Bahía Blanca. Y en 1989, cuando se vislumbraba la globalización de los mercados, reuní a mis colaboradores más inmediatos y les dije: "Muchachos, acá se viene una gran competencia. Si seguimos actuando en La Plata, Capital y Gran Buenos Aires, vamos a vegetar o perecer. Así las cosas, un año después comenzamos a ir por el Interior de la Provincia, aceptando productores que tuvieran la filosofía de Federación Patronal. En 1993, la Provincia estaba prácticamente copada por nuestros productores. Y a fines de 1997, ya estábamos expandidos en todo el país.
-De las crisis que sufrió el país, ¿cuáles fueron las más difíciles para Federación Patronal?
-La Operación Bonex de 1989 nos sacudió un poco. También recuerdo la quiebra de la inflación por decreto en 1991. Ahí cayeron más de 170 compañías del mercado. Y la crisis de 2001 nos dejó sin títulos y plazos fijos. Quedamos con sólo 17 millones de pesos. Pero, como en Federación Patronal no había deudas exigibles, nos repusimos en dos años y pudimos superar la situación sin dificultades.
-¿Qué atributos tuvo la compañía para posicionarse líder en el mercado de seguros?
-Los principios son fundamentales. Nosotros no sabemos de arreglos parciales o que no se compatibilicen con la verdad, la razón y la honorabilidad por sobre todas las cosas al servicio del seguro. Los principios están por encima de todo. No nos vendemos. La gente asegura acá porque sabe que el servicio es efectivo. Además, antes los excedentes y ahora los dividendos no se reparten en Federación Patronal. Van todos a resultados no asignados. Es decir, el principio cooperativo sigue latente como en sus comienzos. Actualmente, entre disponibilidades e inversiones,

Hay una filosofía que define a Federación Patronal. Así la explica Aquilino Madariaga. "Somos muy cautelosos para con todos nuestros actos. El servicio fue y es nuestro compromiso. La correcta atención al Asegurado y terceros en general, es nuestra permanente preocupación, como así el rápido pago de los siniestros. Respecto de las inversiones que tenemos, deberíamos tener mayor rendimiento, pero no arriesgamos el capital. Preferimos un punto menos de interés, pero que tenga cierta seguridad. No buscamos largarnos a operaciones con tasas de interés y un riesgo muy grande. Tanto, que casi nunca sufrimos la pérdida de un solo peso por caídas de un papel o alguna inversión", resalta Madariaga. "Nacimos con la ayuda de los Productores los cuales, ni bien abrimos, se acercaron a nuestra casa. Crecimos con la colaboración de ellos y la situación económico-financiera que poseemos, como del crecimiento y consolidación que hoy ostenta se deben, en gran parte, al aporte espontáneo de todos ellos a quienes, por este medio, hacemos llegar nuestro agradecimiento y saludo sincero."
-Y en el momento en que se transformó la razón social?, ¿qué los llevó a tomar esa decisión?
-Empezamos los trámites a principios de 2000 y, en junio de ese año, se constituyó la sociedad anónima. El 6 de noviembre de 2000, Federación Patronal fue aprobada para operar en seguros como sociedad anónima, previo a haber transferido la cooperativa su Fondo de Comercio y la cartera de seguros en trámites ante los organismos correspondientes. ¿Por qué tomamos esa decisión? En la década del 90, notamos que no teníamos acceso a muchas operaciones. Las empresas grandes tomaban seguros a las cooperativas hasta una suma y más de esa suma querían una sociedad anónima. No lo entiendo, porque tienen la misma capacidad una cooperativa, como una sociedad anónima. Pero para que se pudiera desarrollar y tener mayor crecimiento porque así los tiempos lo exigían, hicimos la transformación de cooperativa a sociedad anónima. Tanto es así que los principios cooperativos están presentes, por cuanto el 99% de las acciones son de la cooperativa. Y es el consejo de administración de la cooperativa el que controla el funcionamiento de la sociedad anónima.
-¿Se imaginó que algún día asumiría la presidencia de Federación Patronal?
-La verdad es que no. Todo el mundo me dice que me casé con Federación Patronal y estoy de novio con mi esposa. Entré en 1949, cuando tenía 17 años y cursaba en la escuela de comercio. Cuando era joven, venía a las cinco de la mañana y me iba a las ocho de la noche. Prácticamente, nací acá. Siento como mía a Federación Patronal. Llegué a la gerencia en 1968, después de ser encargado de contaduría, contador y sub-gerente contador. Y luego de jubilarme, en 1993, entré como director de la cooperativa y en 2000 quedé como presidente de la sociedad anónima.
-Al hacer un repaso por su trayectoria en Federación Patronal, ¿cuáles fueron las decisiones más importantes?
-Un hito fue en 1968, cuando se produjo una transformación muy grande con la reestructuración del ramo automotores en toda su magnitud. La habilitación del resto de los ramos también fue muy importante. Y después, otro hito importante fue en 1989, cuando vislumbré que la política iba para el libre mercado y decidí que la cooperativa se expandiera en el Interior de nuestro país.
-Por último, ¿cómo podría definirme la esencia de la compañía?
-Al productor siempre le costó entrar acá, porque no lo palmeamos. Lo tratamos, investigamos su cartera, sus antecedentes. Y una vez que ingresa, usted lo quiere echar y no se va. Se encariña con la empresa. Acá el trato es personal en la realidad. Todas las empresas en general hablan del trato personal como si lo hicieran, cuando para hablar con un jefe o un gerente hay que hacerlo por intermedio del teléfono. Acá cualquier productor que quiere hablar conmigo, puede pasar a mi oficina, lo mismo pasa con el resto del personal. Siempre tengo tiempo. La atención es familiar. Esa palabra desapareció del mapa, pero acá existe.